Vegazana mira a un futuro prometedor
El campus de Vegazana llega a su 55 aniversario con la huella de una metamorfosis que ha dejado su sello en el norte de la capital. Aquellos primeros cimientos marcaron el devenir de una institución que ha superado cualquier obstáculo para afianzarse como parte indisoluble de la ciudad y como auténtico corazón de un barrio, La Palomera, que brilla hoy con luz propia en sintonía con el esplendor del conjunto de edificios que lucen con orgullo el sello de la Universidad de León. El desarrollo de sectores como las Ingenierías Aeroespacial e Informática, o la potencia investigadora del Scayle y el Módulo de Investigación Cibernética, han dotado a León de una infraestructura de vanguardia . No hay freno, todo lo contrario, a las expectativas de crecimiento de unos terrenos que esperan en los próximos años completarse con dos edificios que serán, sin duda, dos nuevos símbolos de la institución académica. La Casa del Estudiante y la Facultad de Medicina representan el porvenir de la ULE, como el propio campus se ha convertido en el faro del progreso de su entorno, un fenómeno que ha surgido paulatina y discretamente y que es hoy una de las mejores zonas urbanísticas de la capital, impulsada por el espíritu juvenil que emana de la propia universidad y por ser el hogar de nuevas familias.