Sabero salva el legado minero gracias a su museo
La liquidación de la minería ha tenido de todo menos del apellido que fue otorgado en su momento por las administraciones que anunciaron que sería «ordenada». Un buen ejemplo reside en estos últimos coletazos de vida que parece evidente que mantiene, al conocerse lo que ocurría en Cerredo, donde hace menos de un año fallecieron cinco leoneses. Como consecuencia de ese abrupto final y de la desaparición drástica de las empresas, se generó un caos en la herencia patrimonial y cultural de unas compañías con una relevancia clave para entender la provincia de León en el siglo XX. El papel que está desarrollando el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, ubicado en Sabero, es fundamental para rescatar libros y documentos que se perderían para siempre.