Escucha y solución en las obras del puente
La obra de construcción del nuevo puente de Trobajo del Cerecedo sobre las vías está generando múltiples molestias a los vecinos de la zona. Al lógico ruido que se produce en un proyecto de este tipo, se unen los desperfectos en los inmuebles próximos. Cabe admitir, como un mal inevitable, el terrible rodeo que tienen que dar los usuarios habituales de este puente, ya que era necesario renovarlo para adaptarlo a las vías por las que pasan trenes de alta velocidad. Y también son asumibles unas molestias en forma de ruido y polvo, siempre que se reduzcan en todo lo posible y en unos horarios razonables. Pero cuando llegan los problemas a los edificios, en forma de grietas y rotura de bovedillas, se hace imprescindible el diseño de hoja de ruta clara. Como ésta no es una situación nueva tampoco se trata de exigir ni pensar nada del otro mundo. La situación generada pasa por una revisión de las formas de actuación para comprobar si las cosas se están haciendo de la mejor manera posible. También es exigible que se abran líneas de escucha con los afectados, tanto desde la empresa que construye el puente, como desde Adif al ser responsable de todo lo que se hace, y con una colaboración activa del Ayuntamiento, por ser la administración que representa con mayor proximidad a los ciudadanos.