El caos de la basura paraliza las obras
En el Ayuntamiento de León se ha generado algo así como una tormenta perfecta con la negligente gestión de la basura, que acumula una sucesión de varapalos en forma incluso de sentencias judiciales. El conflicto más evidente, y con consecuencias más directas, surge de la anulación de la tasa de la recogida de residuos, que supone una merma de más de 15 millones de euros en las arcas municipales. Eso obliga a retraer el dinero de gastos que estaban previstos, para compensar los presupuestos, y evidentemente hay muchas partidas —como el pago de nóminas, alumbrado, incluso la limpieza...— sobre las que no existe margen.
De momento, ya se conoce que el equipo de gobierno de José Antonio Diez tiene que renunciar a proyectos que había lanzado como la restauración del edificio mirador de la plaza Mayor —conocido como el viejo consistorio— y sus soportales, y también a la nueva pasarela sobre el Bernesga —por la que ni siquiera se ha interesado alguna constructora—. Pero con estas inversiones —que ya eran de por sí bastante limitadas— no llega para cubrir el agujero. Y se aventura que será necesario detraer más dinero de otros aspectos de mantenimiento ordinario, que tendrán una repercusión más directa en los servicios que se prestan a la ciudadanía.