Modas ruidosas que deben perseguirse
El respeto es la norma básica de la convivencia. Es un absoluto en una Democracia que debemos tener presentes todos. A la hora de mirar hacia el vecino en nuestros comportamientos y cuando toda exigir a la Administración que sea exigente para que nadie sobrepase unas barreras que surgen de la pura lógica. Ocurre en la ciudad de León, en materias como la seguridad vial. Con ese conflicto abierto de la peligrosidad que afrontan los peatones. Con el problema de la limpieza y la recogida de basuras. Con los patinetes y bicicletas que no circulan por los lugares adecuados. Y también con esa moda, por llamarlo de algún modo, de los vehículos con los motores trucados para que hagan mucho ruido.
Cada vez se hace más molesta esa plaga por las calles de la capital de coches y motocicletas que pasan generando sonidos ensordecedores. En concreto, hay un foco de quejas en la zona de confluencia de Padre Isla, Álvaro López Núñez y Eras de Renueva. Critican las molestias, especialmente de madrugada, y la inacción del Ayuntamiento y de la Policía Local en un conflicto claro que aumenta de día en día. Justo al revés, desde hace tiempo la mayoría de los vehículos de emergencia limitan las sirenas a situaciones excepcionales. Cuidar el silencio también es una forma de mejorar la calidad de vida.