No son admisibles más problemas en Pajares
Las dos décadas que duraron las obras para la construcción de la Variante ferroviaria de Pajares fueron bochornosas. Como lo fue también el resultado, con unas cicatrices en forma de ingente trasvase de agua hacia Asturias, y con unos residuos que siguen en el entorno de la Cordillera Cantábrica. Pero resulta mucho más inadmisible que unos túneles en los que se invirtieron 4.000 millones de euros no funcionen de manera milimétrica. Y que generen situaciones como la vivida ayer, con 368 personas atrapadas en un tren, en muchos ratos sin luz ni aire acondicionado. Desde que el ministro responsable, el de Transportes, Óscar Puente, pronunció aquella mítica frase sobre que el tren en España vive «el mejor momento de la historia» la sucesión de incidentes graves parece imparable.