lunes 10/5/21

El censo del panadero

Cambiaría la hora por cinco minutos contigo, y otras formas de renovar dos veces al año los principios básicos del romanticismo, en vez de ahondar en esa relación dolorosa que el ser humano libra con la banda GMT. Hay cambios de hora para los que no están preparados los relojes. ¿Qué hora es? La hora de ganar, se jaleaba aquel equipo de ensueño del que se rodeó Michael Jordan para dar base a la mejor creación artística de la que puede dar fe el mundo actual. ¿Qué hora es? La hora del panadero, podrá responder al unísono toda esa parte del territorio con la que han entrado las prisas por reparar en quince días lo que se arrasó en treinta y pico años. Tal día como hoy, o de mañana, el colectivo se preparaba para la secuencia de sesiones más productivas, mientras se enrollaban persianas y las chimeneas volvían a emitir señales de humo, mientras el vía crucis y los oficios quitaban el polvo a los retablos, y las estrofas del rosario de la buena muerte eran el relato fiel de la actualidad. Queda el panadero, que no va a tener los pedidos extra de otras campañas de la pasión que sucede a la primera luna llena de primavera; da igual que se celebre este equinoccio con el talante fogoso que entrega la gente al solsticio de invierno (quién dijo Navidad). Todo incremento del censo del panadero será visto con recelo. Los aludidos en los bandos municipales en los que se invita a la vecindad a ejercer de chivata con los estacionales; los inquilinos de los inmuebles turísticos, que dejaron la acepción de moradas para las rivales de Ayuso; los de la llamada a la escapada que recibía cada miércoles santo el delegado del gobierno, o similar, con la autoridad competente en materia de Tráfico, para evitar que las procesiones lo fueran también del asfalto; los artífices del récord de venta de chacinas y embutido de herradura que saludaba en estas fechas señaladas el paso del viernes santo al domingo de gloria. Con las golondrinas que llegaron de polizones y PCR en el pico, liquidada la opción del médico, el padrón de León en tierras para el águila está en manos del panadero. Siempre hay alguien donde para el panadero. A ver si tienen en cuenta a los artesanos de la hogaza en la comisión de expertos que decidió voltear las campanas para frenar la despoblación. A muerto tocan.

El censo del panadero
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