domingo 19/9/21

Cuando balan

C orriendo julio por los puertos altos donde un día hordas de merinas rapuchaban el pasto cervunal que aquí tapiñan corzos y rebecos, el sol premia intensamente los días, pero las noches de acampada o en un chozo piden hoguerita y, después, arrimarse, lo que se dice «a cochar con güela»; o cucharita, prenda mía... un intenso contraste de sensaciones que ni soñaría jamás un verano del sur torrao.

Y si es julio en el tercio de pastores, allá arriba con ellos en su trajín, el día y la noche se hacen guía del oficio más viejo del hombre, aula abierta con techo de estrellas que pueden comerse a bocaos en un silencio de puerto solo interrumpido por las toses roncas de las ovejas al dormir a la fresca sin su abrigo esquilado, porque las ovejas tosen; y si con ellas duerme Perico, Cándido corta nuestra cháchara de hoguera para demostrar que ese fino carea habla, ya veréis, y le da una orden precisa, ¡Perico, canta!, y va el perraco listo y suelta tres aullidos agudos haciéndose el lobito. Muy admirable no es, pero Cándido se ensancha; y si se pone filósofo, te defiende que «el estado ideal del hombre es el de esclavo y, así, todos los problemas son del amo» (Alfonso el de Pola diríate «no hay país como España, ni Estado como el de embriaguez»). Cándido era el escudero pastor a quien perdonaba casi todo Paulino, el amo, que ya no está y por eso julio es menos julio. Era Paulino un manco Quijote que solo quiso ser lo que fue toda su vida: ganadero siendo pastor. Cuánto sabía; y de perros, tanto o más que de la perra vida. Este año subirán amigos, familia y gente de Genicera hasta su alto chozo de Sancenas para ponerle allí un memento metálico que alargue su recuerdo en aquel circo glaciar que careó con sus ovejas. Pero a julio le carea hoy el silencio de las esquilas en los puertos, mudez de un ayer merinero que algo rompe el sueño de Manuel Rodríguez Pascual, el que más sabe del merineo, al hacer volver de Australia el gen merino que siglos atrás salió de aquí, pero corregido y aumentado como los buenos libros. En la próxima caldereta nos lo detalla.

Cuando balan
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