sábado 27/2/21

La galga y la raza

Celebrose ayer siglo y medio de la muerte de Bécquer, Gustavo Adolfo. Viene de lejos bautizarse en pif o nobiliario, nombre compuesto. O en ristra, como hace la realeza metiéndose en vena la lista entera de los reyes godos. Los argentinos duplican el nombre por estirar en algo su brevedad al heredar solo el apellido del padre y mamaíta sobra: Jorge Mario, Norma Isabel, Ligia Elena, Diego Armando,... y con un Bergoglio, Fernández, Kirchen o Maradona van que chutan... y así van de gol por la vida... y cuando alguno quiere suicidarse, solo tiene que saltar desde lo alto de su ego, decía uno de Montevideo. El Gustavo Adolfo le era obligado por venir de familia acomodada, pero el Bécquer era importado de algún tatarabuelo porque ya lo había hecho su padre, que era pintor; lo suyo solo era Dominguez Batista, G.A.

Han recordado estos días que Bécquer no era el romántico que nos contaron, muerto joven y de tisis, tan literaria; que solo publicó un poema en vida porque lo suyo era el periodismo; y que participó con su hermano Valeriano en la elaboracioón de 89 láminas satíricas, corrosivas y divertidas editadas con el título «Los Borbones en pelota», donde la procacidad es poca porque manda la pornografía más explícita -que si hoy es inconcebible aquí, imagínese en el XIX- con la reina Isabel II, la Reina Castiza, en todas las posturas y teatros imaginables. Si el lector las busca en internet, podrá entender mejor la anécdota que contaba Ansón cuando el rey Juan Carlos visitó a Aznar en la Moncloa y, viendo la mesa de birria que tenía en su despacho, prometió mandarle una antigua que andaba en trasteros de La Zarzuela; y una vez instalada en Presidencia la tabla regia, Juan Carlos ya pudo comentarle a Josemari «pues encima de esta mesa se tiró mi bisabuela a todo el consejo de ministros» (uy, ¿uno a uno o en sesión plenaria?)... contaba esto Ansón no por chivarse, sino por predicar aquella campechanía popular del monarca que tan bien le venía a su imagen. Pero hoy la pregunta alborota el aire: ¿de esa galga gorda viene entonces la raza?...

La galga y la raza
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