en el filo | josé cavero
El pacto y el PP
EHa llegado a la conclusión el principal partido de la oposición que no le conviene ser «el opositor a ultranza» en materia de pacto de Estado por la economía. Pero, al mismo tiempo, tiene que conciliar ese sentimiento con su propio deseo de no colaborar en ese pacto. Eso hace que los dirigentes del PP sigan haciendo declaraciones a menudo estrafalarias: será una pérdida de tiempo, pero acudiremos, proclama Rajoy. De Cospedal llega a la luminosa conclusión de que tal vez sea el Gobierno el que no quiere que se llegue a un acuerdo. Y Esperanza Aguirre se lo toma a broma y ridiculiza la oferta del Gobierno reclamando «que nos den las carteras de Economía y Trabajo». La propia Aguirre y el presidente riojano, Pedro Sanz, abogaron por la necesidad de que el PP retome la iniciativa política involucrándose en un pacto real que condicione al Gobierno de Zapatero. Se recordará que estos dos presidentes autonómicos, Aguirre y Sanz, tuvieron un notable protagonismo en la Conferencia de Presidentes y fueron dos de los que mayor énfasis pusieron en evitar entendimiento alguno con el Gobierno por parte de las comunidades del PP, cuando se trataba de comprometer a todas a controlar y reducir gastos. Aguirre ha duplicado en siete años los directivos de su Gobierno regional y ha pasado de 728 a 1.521 los puestos de libre designación. O sea: se ha pasado de 19 a 35 millones entre los años 2003 y 2010. Pues bien, con ese tipo de trampas, no es de extrañar que los gobiernos autonómicos, todos y cada uno de ellos, no hayan hecho el menor gesto por sumarse a las eventuales soluciones contra la crisis. Mientras el PP propugna la reducción de la cuarta parte de los altos cargos del Gobierno, vemos que la Comunidad de Madrid duplica esos altos cargos de su nómina. Por cierto, que no se excluye que en las negociaciones del pacto reaparezcan los papeles que en su momento el PP elaboró, y el Gobierno reelaboró, para ofrecerlos como conclusiones prácticas de la Conferencia de Presidentes. Aquellas conclusiones, en un 80 por 100 propuestas por el PP, fueron rechazadas, precisamente, por el mismo PP... La coherencia no suele ser el argumento de mayor peso en el PP como estamos viendo a diario en el seguimiento de los preparativos de la reunión del pacto, prevista para este jueves: una y otra vez, el PP proclama su oposición al pacto, la incredulidad y falta de confianza que le ofrece, pero al mismo tiempo anuncia su participación y sus aportaciones. Veremos en qué queda está permanente contradicción.
Parece que ahora mismo predomina la idea expuesta por varios dirigentes del PP, que han advertido a Rajoy del riesgo de rechazar cualquier clase de pacto. En concreto, la aragonesa Luisa Fernanda Rudi ha alertado de que algunos votantes del PP podrían no entender la posición que defiende el partido de Rajoy. Otro «barón» del PP, el riojano Pedro Sanz, parece que ha llegado a recomendar a Rajoy mensajes claros y cierta reflexión sobre las consecuencias de rechazar pactos de forma tajante. En todo caso, el PP debate qué actitud adoptar y parece que predomina la necesidad de colaborar en el nacimiento de ese futuro pacto de Estado por la economía.