¿Justicia? ¿Aquí?
Canto rodado | ana gaitero
Justicia? ¿Aquí? De eso no ha habido nada». Es la respuesta clara y convencida de Higinio a Ricardo Álvarez, hijo del filólogo babiano Guzmán Álvarez, en el documental Cuéntame papá , que se proyectó el 14 de abril, aniversario de la República, en la sala Región del ILC durante el acto homenaje que el Club Xeitu de Laciana, la familia y la sociedad leonesa le rindieron con motivo del centenario de su nacimiento.
No es sólo justicia lo que buscan el documental y el homenaje al autor de El habla de Babia y Laciana , otro leonés universal y desconocido que aún tiene su última obra sin publicar: un ensayo sobre Miguel Hernández, su «quinto». Este manuscrito y la carta que escribió a su padre Enrique, cincuenta años después de que muriera en el exilio en Francia, son el punto de partida de Cuéntame papá. El documental, las palabras de su hija Isabel y del sobrino, el pintor Manolo Sierra, y la música de otro hijo, Mateo, junto a la lectura del manifiesto convirtieron el homenaje a Guzmán Álvarez en el reconocimiento a varias generaciones, desde las que se protegieron y protegieron a las que luchan por recuperar esa memoria perdida.
Pero conviene hablar de justicia estos días aciagos para la Justicia, en la que jueces persiguen a jueces y el Tribunal Constitucional demuestra que hay jueces que no se ganan el sueldo con la dilación con la sentencia del Estatuto de Cataluña.
La memoria histórica de la guerra civil y del franquismo se está relegando a asociaciones, familiares, simpatizantes e historiadores como si el país y el Estado, que incluye el poder judicial como uno de sus pilares, no tuvieran nada que hacer ante ese episodio tan largo y doloroso. Ya es hora de que la memoria histórica se instaure en la memoria pública y también de que la Justicia haga la transición.