La opinión del lector (II)
La vara de medir: ¿es que sólo maltratamos los hombres?
Soy uno de esos «maltratadores» que tanto abundan; en mi caso «maltratador psicológico». Hace casi un año fui denunciado por mi ex esposa sin motivo ni razón (no había contacto con ella desde hacía tiempo)… tal vez el motivo de su denuncia fue esa falta de contacto… no lo sé… Resultado: en un par de horas estaba recluido en los calabozos de la comisaría; fotos, huellas, etcétera,… «fichado». Al día siguiente se me conduce al juzgado para prestar declaración; se me impone orden de alejamiento y prohibición de comunicación con mi ex esposa. Me dejan en libertad a la espera de resolución judicial… 24 horas detenido… Pues bien, el fin de semana del 15 y 16 de mayo, disfrutaba de la compañía de mi hijita de 8 años (fin de semana alterno que me corresponde según convenio); a media tarde del 15 se presentan mis dos hijos mayores (25 y 21 años) y mi ex esposa en el domicilio de mi madre (74 años) con la cual estaba mi pequeña; y después de reventarle la puerta a patadas, amenazarnos e insultarnos hasta la saciedad, raptaron, secuestraron o como legalmente se diga a mi hija. La Policía Nacional que estuvo presente en la parte final de la «fiesta», incluido el rapto, les deja ir… Me manifiestan que no tienen potestad para quitarle la niña a la madre y devolvérmela a mí, aunque legalmente me pertenezca… Acto seguido presentamos en comisaría denuncias sobre todo lo ocurrido… 10 días después no hay ningún detenido. No dudo que habrá un proceso, pero, ¿es justo que por una denuncia falsa a mí se me encarcele?... ¿Es justo que sufriendo violencia real una abuela, un padre y sobre todo una niña (repito: visto en parte por la Policía), aún no haya ningún detenido? ¿Con qué vara mide nuestra justicia? Nunca he dudado de que nuestra justicia sea legal, ¿pero es equitativa y justa?... La apología de la violencia es asquerosa… La apología de la justicia justa es necesaria… La justicia no debería tener sexo.