LETRA PEQUEÑA
Pretextos
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha anunciado que prohibirá el burka y la niqab en las dependencias municipales. También se prohibirán aquellas prendas de cabeza -como el casco de motorista- que impidan el reconocimiento de quienes hagan uso uso de servicios comunes. En otras palabras, se enmascara la polémica proscripción del velo islámico más estricto insertándola en una prohibición genérica. Pueril. La cuestión del velo islámico no debería ser controvertida para un demócrata. Porque la cubrición del rostro femenino, con independencia de las razones religiosas que traten de justificarla, es una humillación para la mujer, intolerable en unos regímenes políticos que han trabajado mucho para lograr la equiparación de los sexos en derechos y libertades.