LETRA PEQUEÑA
Batasuna
Es objetivamente deseable que la izquierda radical vasca se desmarque de ETA, haga profesión de fe democrática y acabe insertándose en el tejido político del País Vasco. Sin embargo, no es lógico pensar que semejante transformación va a ser fácilmente creíble. Ni, por lo tanto, que las fuerzas políticas le darán paso sin conseguir primero pruebas fehacientes de que la mudanza es real y sincera. Ese magma que encarna Batasuna ha apoyado durante décadas el asesinato y la extorsión de una organización terrorista. No es lógico creer que la sociedad civil en general y el establishment político en particular van a aceptar una súbita «conversión» bajo palabra. Porque la palabra de los delincuentes vale poco. Con casi mil muertos en la mesa y en la memoria, las cosas no pueden ser tan sencillas.