Pírricas zancadillas
Aquí te espero camino gallego
Sabida es la máxima que dice que al enemigo, ni agua. Pero esa norma guerrera se traduce en nuestra capital en una serie de zancadillas que cada organismo público parece dispensar a otro, por aquello del clásico «y tú, más».
Cómo si no puede interpretarse que el Ayuntamiento frene las obras de la oficina de turismo que la Junta tiene en la plaza de Regla por carecer de licencia. Licencia que se pidió el 24 de mayo y después de sucesivos trámites el 16 de septiembre entra en Poridad el preceptivo informe de Patrimonio... pero hay cuatro meses para resolver.
Ya sabemos que los munícipes socialistas están dolidos con la Junta por la tramitación de la licencia del tranvía, pero que se lo hagan pagar con la licencia de la oficina de turismo es una pírrica venganza. Porque a quién más puede beneficiar esa oficina es a la ciudad de León. Por eso no es conveniente poner trabas que retrasen las obras (cierto es que pudo escogerse mejor momento para hacerlas, que no en pleno año jacobeo) ya que se trata de que la oficina abra cuanto antes, pues hasta ahora la que funciona en la parte trasera de la Diputación pasa tan desapercibida que es difícil de encontrar. Y nada digamos si se pregunta, porque casi nadie sabe dónde está ahora.
La oficina de turismo de la capital debe estar frente a la Catedral, porque es el sitio más útil, ya que todas las personas que nos visitan acuden a ver la Pulchra y allí pueden también conocer otras muchas cosas dignas de visitar tanto en la capital como en la provincia, con la posibilidad de que en ese caso alarguen su estancia entre nosotros.
Ya es bastante ridículo que a fitur o intur se vaya por partida doble, como para que se siga torpedeando el turismo. No se juega con las cosas de comer.