Santa Bárbara ya no truena
Las cuencas mineras de la provincia se están quedando vacías. Esto realidad, visible y palpable en Laciana, el Bierzo y la Montaña Central, a nadie parece preocuparle. «Mis hijos están todos fuera del Bierzo, aquí no había oportunidades». Esta frase brota de la boca de un minero jubilado que ve cómo la nueva crisis del carbón puede dar al traste con un sector que aún hoy supone más del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad, mucho más en León, y del que viven 7.000 familias, casi 15.000 según un estudio de la Universidad de León.
Ayer fue Santa Bárbara, la patrona de los mineros y nadie festejaba nada. Los mineros sacaron a sus patrona en procesión, pero nadie tiraba petardos ni aplaudía. Desolación, pesimismo, tristeza y derrota es lo que se respira en las cuencas mineras de la provincia. Y, mientras, el ministro Miguel Sebastián sigue sin dar señales de vida y la centrales siguen sin quemar carbón y ya está a punto de cumplirse un año desde la última que sus chimeneas humearon.
El reloj está a punto de pararse para el sector minero si un milagro no lo arregla el próximo diez de diciembre en Bruselas. Quien sabe si la de este año no es la última Santa Bárbara con mineros en el tajo. Sebastián y Zapatero serán los responsables.