AQUÍ TE ESPERO
Sin mojarse
E n estos comienzos del año parece que en Poridad han metido la directa y ya van a toda prisa hacia las elecciones. Pero todavía tiene que llover mucho hasta las últimas horas del día D, cuando se sepan los resultados de las urnas. Y aunque no escampe cada uno se procurará el mejor paraguas posible para no mojarse. Y ya verán como no se va a mojar ninguno.
Mientras eso ocurre, al resto de los mortales la vida nos sigue igual -”virgencita, virgencia pedían muchos tras sonar las campanadas-” así que vamos a continuar recordando lo que se hace mal o está mal hecho, a ver si alguien puede ponerle remedio.
Comenté aquí lo de evitar el gasto lumínico navideño, pero no se nos arregló. Ya debía estar contratado y siguió adelante. Lo que no entiendo es que hubo arcos estropeados desde el primer día y nadie lo solucionó, así quedaron hasta el final. La plaza de Santo Domingo, a la que el equipo de gobierno parece tenerle tirria después de lo del tranvía, era la más desangelada de toda la ciudad. No tenía ni una sola bombilla de iluminación navideña y como la otra no vale para buscar duros por el suelo, daba pena pasar por allí durante las fiestas y así lo comprobaron los que vieron en ella la cabalgata de Reyes. Por cierto que no entiendo por qué las luces de la Gran Vía de San Marcos se retiraron el día 4, cuando todavía quedaban un par de jornadas navideñas.
Pero tanta prisa como se dieron para eso no se tiene para otras cosas. Recordarán que el pasado 3 de marzo un desgraciado accidente acabó con la vida de un operario de jardines que procedía a quitar el lodazal formado por las lluvias bajo el puente de la estación. Han pasado diez meses y allí continúa el barro acumulado y que puede extenderse si el Bernesga sigue creciendo los próximos días. Operarios de Jardines dicen que nadie se lo ha vuelto a mandar quitar y por eso está allí. Me pregunto si la vida de aquel hombre ha sido en vano. Si le ordenaron quitar el lodo, falleciendo al resbalarse y caer al río la pala que conducía y todavía sigue aquello igual, me pregunto para qué se lo mandaron si no importaba. Y si el lodo debe quitarse no entiendo que todavía siga allí. Lo único que sé es que un hombre falleció hace diez meses y allí sigue todo como si no hubiera pasado nada. Está claro que alguien sigue sin mojarse y pretende continuar así mientras pueda.