La opinióndel lector
El cementerio del Mare Nostrum
E l Mare Nostrum (nuestro mar), la mar en el medio de las tierras, el Mediterráneo, que antaño fue signo de subsistencia, historia de encuentros y caminos, hoy es noticia pero por otros motivos. Aparte de que sus aguas son las que tienen las tasas más elevadas de hidrocarburos y contaminación del mundo, se ha convertido, asimismo, en un cementerio de náufragos que nos deja sin aliento. Un día sí, y otro también, y el que le sigue igualmente, embarcaciones con centenares de emigrantes provenientes de África, que huyen de sus países a la desesperada sin poder llegar a la soñada Europa. Los suspiros y las lágrimas de esta gente se los traga el mar. Ahí quedan para siempre su sueño y su lucha, mientras el mundo hace bien poco por ellos, si acaso levanta muros en lugar de levantar su voz, que es la voz de la justicia. Mejor hoy que mañana, el mundo entero debe erradicar el negocio de las mafias del tráfico de inmigrantes.
Lector agradecido
M i agradecimiento al Diario de León, y en especial a quienes han participado en la elaboración del artículo publicado el pasado día diez en el suplemento «Filandón» sobre Elías Fernández y Marino de la Hoz, misioneros en Japón durante la primera mitad del siglo XX, que, en el anonimato, han sido y son ejemplo de entrega y dedicación a los demás.
Y como nacido en Vegamián, manifestarles igualmente la satisfacción que he sentido porque, en el citado artículo, recuerdan las actividades del Valle y se resalta el carácter laborioso y entusiasta de sus gentes.
Gracias a todos, y el reconocimiento de la familia del P. Elías Fernández S.J. a D. Vicente M. Encina s por el trabajo realizado.