EL GALLO. Que no lo busquen
Ahí está ya a la vista el 22-M, rompeolas de las esperanzas de tantos polí ticos que venden estos días su mercancía de promesas. Pero ahí está también el 23-M, agazapado justo detrás como una bendición, como una isla. Así lo contempla, al menos, el candidato de la UPL a la Alcaldía de León, Javier Chamorro , que lo ha dejado muy claro: «Que no me busquen el día 23». Lo tiene bien pensado. Tras la vorágine de la noche electoral, y si se renueva la condición de -˜llave-™ para su partido, queda el tiempo justo para hacer la maleta: una muda, pantalón corto, un par de libros... y un destino que sólo conoce él y los muy próximos a él. Quizá el mar cántabro, un pueblo pequeño, una coqueta casa rural. Ideal para dar forma sin prisas ni malditos teléfonos a una palabra: pacto. Y así hasta el miércoles cuando Robinson-Chamorro deje la isla y regrese a la lucha en el campamento romano.