Pequeños problemas, grandes soluciones
EFE
La empresa australiana Ninti One ha presentado una peculiar propuesta contra las emisiones contaminantes: matar a la población entera de camellos salvajes en el país porque sus flatulencias contribuyen al efecto invernadero. La idea, no en su total extensión, no es nueva. Los científicos ya habían alertado del mismo efecto en el caso de vacas y ovejas. El daño puede ser grande, pero la solución parece desproporcionada.