editorial
Escepticismo en tiempos de crisis
Recordaba ayer la presidenta de la Diputación el comentario que José Luis Rodríguez Zapatero hizo en la Moncloa con motivo de su visita y la del alcalde de León en relación con la imposibilidad de afrontar las obras que importe de 42 millones de euros habrían de convertir a San Marcos no sólo en el buque insignia de Paradores, sino en uno de los mejores hoteles del mundo. Y lo hacía como curándose en salud y descargando de responsabilidades al PP sobre el proyecto ante un prevsible triunfo en las elecciones del 22 de noviembre próximo.
Sólo horas después y con los matices de «en este momento» y «en esta situación», era el propio presidente de Paradores el que admitía que efectivamente es imposible afrontar el proyecto que él mismo presentó a la sociedad leonesa en mayo del año pasado y cuya ejecución, en la parte que no afecta a la estructura actual, debería haber comenzado en otoño pasado, a punto de concluir el Año Jacobeo.
Zapatero y el PSOE siempre contaron con la reforma y ampliación del Parador de San Marcos como argumento a sumar al paquete de las promesas cumplidas
—en fase de cumplimiento en este caso— con las que habrían de concurrir a las elecciones. Pero las previsiones, como en muchos otros grandes proyectos, se toparon con la durísima realidad económica y ya desde principios de año se ha venido reconociendo en el anuncio de sucesivos retrasos lo que era evidente.
Es inevitable que, al margen de que la situación económica general siga siendo más que comprometida, la sociedad leonesa asuma la realidad con un cierto grado de escepticismo, pese a que ello proyecto está perfectamente definido y ya se habían tramitado las preceptivas licencias municipales. No puede olvidarse que se trata de una actuación de gran magnitud que León no puede perder porquer vendría a reforzar cuantitativa y sobre todo cualitativamente su oferta hotelera y contribuirá a afianzar su vocación como ciudad de servicios. La apertura del Palacio de Congresos y la llegada del AVE, con todo lo que conlleva, dibujan una realidad que abrirá puertas al desarrollo social y económico de León.