Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El Museo de Mansilla, como ir a Llombera

En el Museo Etnográfico Provincial de Mansilla de las Mulas hay periódicamente exposiciones, charlas, conciertos, pieza del mes... A la presentación acuden treinta, cuarenta, cincuenta personas, depende.

De ellas, tres, cuatro, cinco de Mansilla de las Mulas, depende. Así cada vez, esa es la media.

Hasta aquí los datos. Empíricos, incontestables. Ahora, las valoraciones. Subjetivas, discutibles.

Pero eso sí, argumentadas: ¿tanto luchar para que el Museo Etnográfico se ubicara en Mansilla, en el antiguo Convento de San Agustín, para esta respuesta?

Hay Museo Etnográfico, un director que se mueve, que trabaja. Hay programación, actividades interesantes, hay carteles, folletos, publicidad, reseñas en los periódicos...

Falta público, audiencia, participación ciudadana, entusiasmo local. Una lástima. Un dicho leonés viene que ni pintado: «iCuántos van a Llombera a ver el Cristo, cuántos hay en Llombera que no lo han visto!».

V. C. MANSILLA

Progreso o retroceso

Como parece correr el tiempo y en realidad es un mero espectador, sentado y sosegado, viéndonos pasar. En nuestro caminar, se lleva algunos chascos cuando nos ve dilucidar lo que para unos es progreso y para otros retroceso.

Como pasan los años y unos cuantos quieren llegar a la luna para poderla conquistar, otros muchos, se quedan mirándola cuando desean meditar.

Hay quienes llegan a lo diminuto observando la inmensidad y a otros, lo enorme les parece pequeñito.

Los considerados humanos no desean ser máquinas a utilizar, sino sacar lo mejor de sus almas para no desaparecer o callar. Entre sonrisas y lágrimas, sus voces melodiosas se preguntan sin cesar: ¿por qué rendir cuentas a los anodinos de lo mundanal?, en todo caso deberíamos rendirlas mirando al cielo, sin poner ni quitar.

Como pasan los meses y al avanzar, en sus miradas descubren poblados de gorilas gritando que son ellos la libertad. ¿Acaso no es un retroceso lanzar los puños con fuerza al pecho para proclamar tal barbaridad?

Como pasan los días y a los antepasados quieren olvidar, ¿acaso no asimilan que fueron sabios de verdad?

Es progreso amar y no matar, compartir sin envidiar. Lo es, indagar en tu interior, leer, reflexionar y apoyar la dignidad... y por supuesto, expresarse en libertad.

Abrazado con afecto sigo a este tipo de progreso que desecha al odio entre nosotros, ¿acaso lo contrario no es retroceso?

Progresismo con peros a la integridad del ser humano y conservadurismo con aparentes «progresos», es igual a: no digas nunca jamás.

España es otra espectadora, y como el tiempo, ve pasar ante sus ojos desde ilustres personajes que con su trabajo, tolerancia y humildad la engrandecen, hasta personajes circenses que ni si quiera consiguen hacerla reír, sino más bien llorar.

Manteniendo la sonrisa y reflexionando, alimentamos la esperanza de que al final, el poder y el odio reñidos estarán.

Cargando contenidos...

 Luis Fernández Terrón (Médico de familia). ASTORGA