editorial
Indicadores sociales de que algo no funciona
La crisis lo está invadiendo todo. Ya no hay señales de alarma. La sociedad lo que presenta son evidencias de que las cosas han cambiado y mucho en el día de las familias españolas. El que más y el que menos ha sufrido en carnes propias o en las próximas las cornadas de unos tiempos que en poco se parecen a los que se vivieron hasta no hace tanto. Esta situación está generando también prudencia en el gasto. Unos no pueden y otros no se atreven. Y buena prueba de ellos son los indicadores que da la provincia.
La venta de coches se ha ido encogiendo progresivamente. Pero de forma paralela el volumen de adquisiciones de segunda mano se está disparando. En estos momentos ya se venden 3,5 coches usados por cada nuevo.
Otro nada sorprendente es la caída de usuarios del aeropuerto de León que no por nuevo deja de ser preocupante.
Y el otro dato quizás más clarificador es el incremento de matrículas de alumnos en la Uned. En unos casos por ser más barato y en otros porque al no haber trabajo hay que aprovechar el tiempo.