Publicado por
León

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Siempre pensé que si algún humano poseía un estómago a prueba de Tomahawks en Navidad ese era cualquier berciano que se jactara de serlo. Porque a ver qué morador de la Vía Láctea es capaz de rematar año tras año la pantagruélica cena de Nochevieja con un botillazo con cachelos a mediodía del 1 de enero. Pero eso fue solamente hasta que debuté hace unos lustros en esto del periodismo y descubrí los convites navideños de los partidos políticos.

Hay etapas y etapas. Pero en esta que toca hay que tener realmente dado de sí todo el aparato digestivo para sentarse a compartir menú con ciertos compañeros ya no digo de mesa sino de sala. Es verdaderamente admirable. Algunos comensales me recuerdan estos días a esas boas que se tragan un elefante preñado y aún son capaces de esbozar una sonrisa plácida mientras la trompa del paquidermo se les dibuja bajo el esófago.

Así es como me cuentan que transcurren los convites victoriosos del PP rampante. En ciertos restaurantes han pensado en cambiar los cubiertos de alpaca por otros de plástico de los chinos para que los malos pensamientos no traspasen en el peor de los casos la frontera de la contusión. Tal y como está el ambiente entre los populares, por raro que al administrado común le pueda sonar, cada invitación a este tipo de cenas no ya pépticas sino más bien «ppépticas» se convierte en una verdadera putada para aquellos a los que el estómago político les flojea.

La madre de todas parece la convocada para el día 29, bajo el estilo de cocina-fusión, por la comarcal y la local del PP ponferradino. Están convidados por el precio de 25 euritos desde el último babuino hasta la presidenta provincial. Y además de unos entrantes de morbo que te cagas que se servirán justo a las puertas del Ponferrada Plaza por ver si están todos los que son o son todos los que están, también se anuncia una ensalada de murmullos acres y elucubraciones tiernas para chuparse los dedos, bien maridado con un mala uva fermentado en barrica cosecha del 22.-M. Aunque el plato estrella será el homenaje al consejero Silván. Vaya por delante que a mi me parece el político más rutilante del PP en esta comunidad y que con el Bierzo se porta como un amigo, pero sabiendo como están las cosas a los chefs que han elaborado este solomillo ya se les puede ir ocurriendo un buen bajativo , que diría un argentino.

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