Publicado por
JOSÉ A. BALBOA
León

Creado:

Actualizado:

No sé que me parece más reprobable, si las palabras del ex alcalde socialista de Cacabelos, José Manuel Sánchez, o la conducta de Fenosa al cortar la luz de algunos edificios públicos del mencionado municipio. Que quien dejó como herencia una factura de luz de 300.000 euros, parte de una deuda millonaria por otros conceptos que aún tendrá que explicar, acuse al actual alcalde del PP de no saber negociar con la empresa eléctrica, me parece de un cinismo sonrojante; creo que estaría mejor callado. Quizá algunos entiendan ahora porque Izquierda Unida, con mucho sentido común, decidió apoyar al PP y no al PSOE en la investidura del actual alcalde, aunque no comparta sus mismas ideas en otras cuestiones. El caos económico y administrativo en que sumieron los socialistas al ayuntamiento sólo lo puede arreglar una política de austeridad y mano firme, que debe contar con el máximo apoyo político y social.

La conducta de Fenosa me parece mezquina. Estoy de acuerdo con que las deudas hay que pagarlas, los particulares y las instituciones públicas; pero me resulta difícil de aceptar que haga efectiva sus amenazas en plenas fiestas navideñas, cuando ha permitido que durante años haya ido aumentando esa deuda hasta extremos escandalosos. No me extraña que el alcalde, Adolfo Canedo, hable de connivencia de la empresa con los socialistas, aunque no lo creo. Me parece más bien que ha utilizado a Cacabelos como ejemplo y espejo en el que deben mirarse otros municipios con deudas semejantes. El alcalde de Ponferrada ha dicho que toma nota, aunque no ha especificado si ese tomar nota se refiere a lo de las barbas del vecino, o a que efectivamente, en apoyo de su compañero de partido y del municipio cercano, pensará en la conducta de Fenosa como compañía non grata.

Si como dice el excalde sólo es un problema de saber negociar las deudas, Canedo tiene en sus manos algunas bazas. La primera cambiar de compañía y renegociar la deuda. Durante mucho tiempo la electricidad ha estado cartelizada, repartiéndose el mercado español, sin hacerse competencia, diferentes cárteles. Hoy no dependemos de Fenosa, sino que podemos escoger. Si eso no fuera posible por aquello de los intereses comunes, lo que deberían hacer los ayuntamientos, el de Cacabelos y todos los demás, es obligar a esas compañías eléctricas no sólo a pagar por postes, palometas, puntos de luz —que sin duda ya lo hacen—, sino a soterrar los cables e impedirles que conviertan nuestros pueblos y ciudades es esas horrendas junglas que afean calles y plazas. Si no es suficiente, tiene un último recurso, llame a los ciudadanos para que, en sus hogares y empresas, cambien colectivamente de compañía, reprobando a la que ha pretendido estropearnos las Fiestas de Navidad.

Cargando contenidos...