editorial
Alcoholismo, la realidad del drama
Ocho mil leoneses son enfermos alcohólicos y tres mil de ellos necesitan un tratamiento urgente porque padecen enfermedades irreversibles relacionadas con el hígado. Son datos que aporta el último informe de la Unidad de Hígado y Alcohol del servicio de Medicina Interna del Hospital de León, cuyos responsables están «entusiasmados» con los resultados de un programa de deshabituación diseñado por ellos con el que ha conseguido que el 70% de los enfermos controlados dejasen de beber al menos durante este primer año de aplicación.
«El alcohol es peor que el hambre: puedes pasar sin comer unas horas, pero no puedes pasar ni un minuto sin beber». El drama que se intuye en el testimonio de un leonés integrado en el programa de Alcohólicos Rehabiltados que complementa el reportaje con el que hoy se abre este periódico se confirma con otras cifras: la media de edad de las personas dependientes del alcohol que intentan reconducirse oscila entre los 25 y los 35 años y la de inicio en el consumo se sitúa en los 13 años. Pero hay un dato más que es sencillamente escalofriante: uno de cada cinco ingresados en el complejo asistencia del León lo está por problemas relacionados con el exceso en el consumo de alcohol, al que se asocian hasta sesenta enfermedades distintas, una de ellas el cáncer, que supone el 10% de los casos en adultos. Fuera del ámbito sanitario, otros 500 leoneses participan en programas de rehabilitación. Además de la sangría en carretera, el consumo de alcohol y otras drogas es la causa del 30% de los accidentes laborales mortales. Las cifras esconden un problema que va más allá incluso del elevadísimo coste sanitario. El verdadero drama es la pérdida social de talento y productividad por parte de veinte mil jóvenes leoneses potencialmente enfermos. Y, sobre todo, que el 15% de ellos están directamente implicados en conductas de riesgo alcohólico.