LA VELETA
Política vulgar
Hay por ahí unas moscas parásitas que convierten en zombies a las laboriosas abejas de la miel. Es verdad que lo que pase en la vida animal a los humanos nos debe preocupar relativamente. Pero claro, siendo como somos animales y sabiendo que la naturaleza tiende a ser ejemplar con sus criaturas, convendría prestar atención.
En realidad lo que los científicos han descubierto —vaya usted a saber para qué y a beneficio de qué— es que esas moscas malditas causan el desorden y el colapso de las colonias de abejas, lo que podría explicar su alarmante desaparición.
¿Debemos aprender algo de una existencia como esta? ¿Da la madre Naturaleza lecciones fabulosas a través de los insectos que entran en descomunal batalla civil? ¿Qué abeja ha picado a Mariano Rajoy?, me pregunto a unos pocos días de haberle escuchado que él no iba a tocar los impuestos.
¿Qué le ha pasado para que lo que hace dos semanas iba a ser blanco sea hoy negro? ¿Qué para que este jueves estuviésemos pendientes de la radio para que nos cuenten otro plan —otro más—, contra el déficit?
Nada de eso nos dijeron en campaña electoral; en realidad fue todo lo contrario, y ahora resulta que es como si Zapatero gobernara y estuviera haciendo bien su trabajo.
¿Cuál es la diferencia? Si Rajoy consulta con Berlín, si llama a la señora Merkel a ver qué le parece lo que hace y lo que se propone a hacer, si al final el programa electoral es papel mojado o en todo caso recuerda a lo bestia al de su antecesor, qué mosca o abeja le ha picado.
O la abeja es Zapatero o son los mercados, o es París, o es Berlín, o es cualquier mecanismo que nada tiene que ver con lo que el 20-N votamos en España. Una abeja pegajosa y molesta anda por ahí que quita y pone gobiernos, cambia programas y deja por mentirosos a gobernantes y mandatarios.
Una abeja repugnante que amenaza con el desorden. De orden de toda la vida es el presidente Rajoy; un tipo respetable y respetado hasta decir basta, pero muy vulgar.
Resulta que le pasa a él lo mismo que a Zapatero, que después de anunciar que tenía la fórmula del bálsamo de Fierabrás no tiene más que una pócima que se hace a base de agua y bicarbonato.
Es de agradecer que haya descubierto tan pronto el efecto de la picadura de la abeja parásita. Y sería de agradecer también que haya encontrado el antídoto del bicho en cuestión para cuando le pique la próxima vez.
Cuando llegue ese momento cuéntenos señor Rajoy la verdad. Copiar a ZP es una vulgaridad. Díganos la verdad. La mentira es vulgar. Como la muerte.
Es algo que nos pasa a todos. Lo primero tiene remedio. Por favor, mienta menos.
Lo segundo, no. Y aún no han pasado 100 días.