editorial
El tranvía exige la claridad de Feve
El cambio de Gobierno, que llegó con las elecciones del 20 de noviembre y se hizo efectivo un mes después, no le está sentando nada bien a los intereses del ferrocarril de Feve en León.
A los negros nubarrones que se ciernen sobre el ramal tranviario al Hospital que, bajo la presidencia de Ángel Villalba quedó ligado a la integración del tren de vía estrecha por las calles de León y cuyas obras están adjudicadas e incluso iniciadas, se le suma ahora el plantón que la nueva dirección de Feve da a las 12 personas que accedieron al curso de maquinistas que ofertó la compañía y que garantizaba una plaza como conductor de uno de los tranvías que circularán por la capital. Pero lo peor es que la razón de este plante se justifica porque la compañía «en un futuro inmediato no incluye operaciones con tranvías en León».
Feve se embolsó más de 109.000 euros, ya que cada uno de los 12 aspirantes a maquinistas del tranvía tuvieron que pagar 9.000 euros por el curso, además de otros 100 por los derechos de preinscripción. Pero, si esta cantidad no es suficiente como para demostrar el compromiso de Feve con estas personas, en diciembre del pasado año, concretamente el día 26, el entonces presidente de la compañía de vía estrecha, Ángel Villalba, hizo entrega de los diplomas en los que se les reconoce su formación. La compañía no puede ahora escudarse en el si te he visto no me acuerdo. Estas 12 personas pagaron por formarse para conseguir un puesto de trabajo. Feve está obligada a cumplir lo que ella misma ofertó en su momento y por lo que cobró. Y ni siquiera la manida crisis económica puede servir de excusa para no cumplir con lo ofertado.
El proyecto del tranvía a su paso por el recorrido de Feve es vital para la capital, como reconoce el propio Ayuntamiento, y es hora ya de exigirle claridad a la compañía.