León necesita que Picos no se frene
Picos de Europa es uno de los grandes recursos turísticos de la provincia de León y además plantea unas opciones de desarrollo para el futuro inigualables. Un problema geológico de esos que se escapan a la mano del hombre dañó seriamente esta semana la ruta del Cares. La naturaleza es incontrolable y ahora lo importante es buscar soluciones.
Pero la otra novedad que surge ahora desde el Parque Nacional sí plantea muchas más dudas. El bloqueo institucional generado tras la transferencia de competencias a las comunidades autónomas lleva a situaciones tan kafkianas como que en el próximo puente del 1 de mayo, uno de los momentos fuertes de este año en el turismo interior, el parque no dispondrá del personal necesario para atender a los visitantes.
El problema en este caso no es de financiación, no es un problema de falta de dinero por la crisis, es simplemente que no se han hecho los deberes a tiempo por lo que la documentación de los trabajadores contratados a través de la empresa pública Tragsa caducarán el próximo 30 de abril, en pleno puente festivo.
La no renovación de estos contratos, según apuntan los propios trabajadores, debida a problemas burocráticos dejará sin atención los puntos de información que estén establecidos en los valles de Valdeón o Sajamble en el caso de León, en Covadonga en la vertiente asturiana y también en la parte cántabra en Sotama. También se verán privados los usuarios del personal que atiende la regulación del tráfico en los lugares de máxima afluencia como son Fuente Dé o los Lagos de Covadonga, e incluso se verá mermado el servicio de vigilancia del Parque Nacional.
Picos de Europa es un yacimiento de riqueza en forma de turismo que tiene que ser vital para León. No se puede frenar el desarrollo de este recurso y casos como éste sólo desaniman al visitante.