EDITORIAL
El sector minero leonés, abocado a un callejón sin salida sin las ayudas
El varapalo confirmado ayer por el ministro de Industria, José Manuel Soria, a la patronal del carbón aboca al sector a una situación insostenible: Los Presupuestos del Estado son los que son y no habrá ni un euro más ni tampoco posibles desvíos de otras partidas para el mantenimiento de las ayudas al funcionamiento de las empresas del carbón. Con ese planteamiento del Gobierno —expresado por el propio ministro Soria— el carbón leonés se encamina al abismo, a una muerte súbita en la que incluso pierde todo el valor la temida fecha del 2018 como el momento de la verdad para decidir el futuro.
Con los números expuestos ayer la fecha del 2018 se cae directamente de las agendas de planificación de las empresas porque sin el necesario apoyo al mantenimiento del sector el adiós irreversible al carbón se anticipa de una manera totalmente dramática.
La patronal del carbón recordó ayer al ministro Soria que han realizado unas fuertes inversiones precisamente para garantizar el futuro del sector y que se planificaron con la previsión de esos ingresos en ayudas para las que ahora se cierra el grifo de manera drástica.
León necesita el carbón y sus 2.000 empleos directos. Es imprescindible su continuidad para que la provincia pueda al menos mantener un nivel económico como el actual, un nivel que se ha visto constantemente mermado durante las últimas décadas hasta el punto de malvivir en una situación de pérdida constante de población y con un envejecimiento alarmante.
Desde la patronal del carbón no han faltado las comparaciones. El complemento económico para hacer viable el carbón al menos durante el presente ejercicio supone una cantidad de dinero similar a la que cuesta la construcción de 15 kilómetros del AVE o de cualquier autovía. Una cantidad económica que en el fondo supone una auténtica inversión para el Estado porque esos 153 millones de euros no tienen comparación posible con los 6.200 millones que se harán necesarios si se cierra definitivamente el sector del carbón.
El efecto dominó en la provincia y en las diferentes zonas carboníferas de España puede ser tremendo porque los problemas económicos de las compañías al carecer de las suficientes ayudas generará impagos tanto a trabajadores como a proveedores. Toda una paralización para la vida de las comarcas e incluso de toda la provincia que supondrá un daño inmenso en unos momentos en los que la crisis ya ha generado suficiente daño.
La respuesta política no se puede hacer esperar. El secretario general del Partido Popular leonés, Eduardo Fernández, lo planteaba esta semana en la tertulia El Filandón. Es más preocupante en estos momentos la situación del carbón que cualquier otro recorte de inversiones en la provincia. Los responsables del PP en la provincia tienen que hacerse oír en Madrid. El carbón es imprescindible para León y exige soluciones urgentes para no verse abocado a una situación insostenible.