editorial
La minería grita más fuerte, Soria no escucha
«El ajuste afecta a todos los ámbitos de la política económica en España». Así resumió ayer de nuevo su inamovible postura hacia el carbón el ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, que sigue sin escuchar unas protestas que se suceden por todas las cuencas y que cada día que pasa elevan su nivel su intensidad.
A los ocho del grupo Santa Cruz se unieron ayer otros seis que se han encerrado en la sede de la Diputación Provincial. En Oviedo los mineros han acampado ante la Delegación del Gobierno y en Aragón fue cortada la vía de tren por la que se abastece la térmica de Andorra.
Los cortes de carreteras se han generalizado y las concentraciones en León o en Ponferrada protagonizaron una nueva jornada de huelga en toda la minería del carbón del país que reclama una solución al Gobierno para evitar su adiós definitivo.
El ministro Soria tiene que tomar la iniciativa y escuchar de una vez por todas las demandas del sector. Lo primero es escuchar, intentar entender y después exponer las conclusiones y las posibles soluciones. Ese es el papel de un político cuando ocupa un puesto como el de ministro. Su respuesta de ayer anunciando lo que va a responder al sector minero cuando se reúna con él no parece el camino más adecuado para dialogar. Lo de que «el ajuste afecta a todos los ámbitos de la política económica» no es cierto y por lo tanto si sólo acude a la reunión con este mensaje sin duda fracasará a la hora de buscar el diálogo y una solución.