Un hallazgo clave con el epicentro en León
Los llamados ‘hombres de Arintero’ localizados en el 2006 se han convertido en un elemento clave para la investigación del genoma humano. Hasta ahora el ADN analizado más antiguo correspondía al llamado «hombre de las nieves», localizado en los años noventa en el Tirol y denominado Ötzi y que vivió hace 5.300 años.
Pero con los restos de uno de los hombres de Arintero, en el municipio leonés de Valdelugueros se ha conseguido retroceder en el análisis genético otros 1.700 años hasta sumar 7.000. De este modo se convierte en el humano más antiguo sobre el que se ha podido realizar un análisis del genoma lo que abre múltiples caminos sobre los que ya está avanzando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El descubrimiento en el 2006 de los restos de dos varones ya se aventuraron entonces como muy relevantes pero los estudios multidisciplinares han conseguido que Valdelugueros y su braña de Arintero se cuelen en los libros de historia con letras mayúsculas.
Uno de los datos más llamativos de este estudio es que los dos individuos que fueron inhumados hace 7.000 años en este territorio leonés no se corresponden desde un punto de vista genético con los actuales habitantes de la Península Ibérica. Sus raíces estaban el norte de Europa y sus restos permiten conocer muchos datos sobre su hábitat y sus hábitos. Todo un lujo para León ser protagonista de un avance tan relevante para conocer la prehistoria.