EL GALLO
Redada en un polígono de raíz berciana
La operación Emperador acaparó ayer buena parte de la actualidad nacional. Se desarrolló en varias provincias, se practicaron más de 70 detenciones y se cifra entre 200 y 300 millones de euros el dinero que blanqueaba cada año la red desarticulada. Y esta red tenía el corazón de sus operaciones en un polígono industrial de Madrid situado en Fuenlabrada y llamado Cobo Calleja. Este área industrial fue construida por el empresario Manuel Cobo Calleja , ya fallecido y que era natural de la pedanía ponferradina de Valdecañada. Era el padre de Manuel Cobo , ex vicealcalde de Madrid que ahora es coordinador de gestión del Ifema.
Y por eso ayer las detenciones y registros se produjeron en calles como Villablino, Villafranca del Bierzo o Piedrafita, nombres que eligió en su día el creador del polígono.
El área industrial ocupa 162 hectáreas (1,6 millones de metros cuadrados) y dispone de 377 almacenes que están regentados por ciudadanos chinos en los que trabajan unos 10.000 asiáticos que abastecen a los 16.000 bazares que operan en el país. Esa invasión china del polígono se aceleró desde febrero del 2011 cuando el ministro de Fomento, José Blanco, inauguró lo que se denominó como Plaza Oriente.