editorial
Vergonzosa ‘agencia de colocación’ en la Ciuden
Los informes sobre la situación real de la Ciudad de la Energía (Ciuden) de Ponferrada desvelan que su plantilla se vio engordada de manera masiva en la última etapa de José Ángel Azuara al frente de este organismo estatal. Justo antes de su relevo como consecuencia de las elecciones generales que sacaron del Gobierno al PSOE el máximo responsable de la Ciuden dobló la plantilla de esta institución, en una acción totalmente injustificada e injustificable y que como mínimo genera sonrojo.
Las administraciones públicas llevan aplicando desde hace ya años recortes de todo tipo y en este marco es inconcebible que se pueda convertir en una auténtica agencia de colocación a una entidad como la Ciuden. En total son 91 las personas que accedieron a esta institución desde enero del 2011 hasta que Azuara fue relevado del cargo en mayo de este año.
La vergonzosa actividad que se ha producido en la Ciuden durante esta etapa sólo genera daño. A la propia Ciudad de la Energía y en general a las instituciones públicas, que una vez más se ven desautorizadas y ensombrecidas por acciones que tienen, como mínimo, difícil explicación.
Crear cargos a la medida para personas afines parece más propio de otros tiempos o de otros regímenes. En una democracia como la española el empleo público requiere y exige la máxima transparencia y rigor. Y con sueldos razonables. La gerente de una sociedad sin actividad no puede cobrar más que un ministro. De vergüenza.