EDITORIAL
Ovejero se afana para salvar el embrollo legal
Laboratorios Ovejero es una firma que opera en León desde hace casi 65 años y que está peleando por su futuro. Hace once años se trasladó a sus nuevas instalaciones de Vilecha y ahora las administraciones públicas se acuerdan de ella para plantear que no se ajusta a la estricta legalidad. La situación generada es llamativa porque la Agencia Española del Medicamento ha otorgado todos los parabienes desde que se produjo el traslado en el 2000 desde Eras de Renueva a las nuevas instalaciones y ahora bloquea la planta por supuestas deficiencias que no afectan directamente a sus productos.
La decisión de la agencia es un auténtico mazazo para una empresa importante para León y que se ve obligada a parar su producción y a enviar a casa con un ERE a sus 70 trabajadores. Y el momento no es precisamente el mejor para que esta firma se vea inmersa en un conflicto como éste en plena crisis económica.
Desde Ovejero se está trabajando desde el primer día para superar este bache y recuperar cuanto antes la actividad. El problema es que la empresa sufre este grave traspiés sobre una factoría a la que incluso le llegaron galardones por la idoneidad de sus nuevas instalaciones de Vilecha.
La administración debería ser cautelosa a la hora de tomar decisiones de este tipo. A Ovejero se le ha puesto en una complicada situación y es difícil de entender que esas presuntas deficiencias hayan estado ocultas durante más de una década.