EDITORIAL
Sobre el profesor deben prevalecer los alumnos
El caso del profesor imputado por un delito de pornografía infantil se plantea ya como un conflicto de derechos. El docente siguió ejerciendo en las aulas de su colegio de San Andrés del Rabanedo durante meses tras ser detenido ya que al centro nunca le llegó ninguna comunicación. Desde la investigación del caso se asegura que es la práctica habitual porque se intenta respetar por una parte la presunción de inocencia y por otra la protección de datos de acuerdo con la legislación vigente.
El problema que surge no es nuevo. Esos derechos de la persona imputada existen y deben ser respetados porque un Estado de Derecho como el español debe ofrecer todas las garantías necesarias en un proceso penal. Pero existe una colisión directa con los derechos de los alumnos que asistían a diario a su aula y de las familias que los dejaban con total tranquilidad desconociendo lo ocurrido.
Ayer no fueron pocas las voces que alertaron sobre este problema de falta de comunicación del caso al colegio, ya que fueron los propios padres los que alertaron de la situación a la dirección del centro. En el sistema algo falla cuando en un caso como éste y que genera tanta alarma social todos los que lo gestionan se ven atados de manos para actuar por el camino que sería más lógico y que supondría que los niños del colegio no tuviesen más contacto con el profesor mientras la investigación está en curso. Si un derecho debe prevalecer siempre será el de las familias y los niños.