editorial
Sanidad debe remediar ya el déficit del Hospital
Inaudito. Sólo así se puede calificar que el Hospital de León matenga cerrada una nueva sala de radioterapia, porque no tiene dinero para costear la maquinaria y el personal que precisa para su funcionamiento.
Esta nueva área se construyó durante las obras de ampliación del complejo hospitalario, que se iniciaron allá por el año 2000 y que se dieron por finalizadas a principios de éste. Doce años, ahí es nada, es lo que estuvo empantanado el complejo hospitalario de León para llevar a cabo las dos fases de la obra de reforma.
Una ampliación cuyo coste rondó los 126 millones de euros, 58 para la primera fase de las obras y en torno a los 68 millones para sacar adelante la segunda, esa que pasaba por convertir en un solo edificio la residencia Virgen Blanca y el Princesa Sofía.
Pues bien, ahora 12 años y 126 millones después resulta que Sanidad no tiene los 450.000 euros que se necesitarían para poder abrir la nueva sala de radioterapia y así evitar que cincuenta mujeres se vean obligadas a irse a Valladolid o Salamanca para tratarse los cánceres de útero y de tiroides.
Es una aberración que, después de lo gastado en una ampliación que ya se está demostrando en muchos casos poco eficaz, los pacientes leoneses tengan que irse a otras provincias para poder recibir tratamiento. De poco sirven una bonita fachada y unas grandes letras con el nombre de universitario si no se le dota de contenido. Sanidad, la Junta, está obligada a remediar ya el déficit del Hospital.