EDITORIAL
Las Médulas siguen siendo un reto de futuro
Han pasado 15 años desde la declaración de Las Médulas como Patrimonio de la Humanidad y aunque es verdad que han cambiado algunas cosas siguen otras muchas aún pendientes. El paraje natural berciano ha conseguido durante estos años captar inversiones importantes para disponer de una serie de infraestructuras para atender al visitante. Hoy quien se acerca a esta monumental mina tiene la oportunidad de conocer su historia y de recorrer sus rutas con señalizaciones que eran casi impensables hace apenas unos años.
Pero la queja de los tres alcaldes de la zona es razonable. Todo ha ido muy despacio y con reiterados tropiezos que generan una sensación de permanente parálisis que si se hace un balance detenido tampoco responde plenamente a la realidad.
La llegada del Plan de Usos y la creación de una gerencia deben servir para superar esa situación de perenne ralentización y de aparente anarquía que se ha transmitido en excesivas sensaciones a la sociedad. Hace ya años que se habla de la necesidad de que se trabaje desde todos los frentes en la misma dirección. En ocasiones no todo es cuestión de grandes partidas económicas sino de mejor gestión para poner en valor un recurso natural y cultural que sigue siendo un reto de futuro para la comarca del Bierzo y para toda la provincia.
Las Médulas siguen siendo una mina por explotar en la que está todo por hacer para atraer más visitantes.