Publicado por
manuel alcántara
León

Creado:

Actualizado:

Cuando apoyábamos la frente en el cristal de la ventana creíamos percibir todo lo que el mundo tiene de inhóspito. Nos equivocábamos. Mucho peor es no tener ventanas. ¿Dónde podemos apoyarnos ahora? Todos los pronósticos son sombríos y quienes hacen de augures lo ven negro, con la excepción del los que no lo ven por ninguna parte. El optimismo ha muerto entre nosotros, quizá porque nos influyen demasiado las declaraciones del señor Montoro, de prescindible lectura, o porque estemos de acuerdo con Flaubert, de lectura indispensable, que se murió convencido de que ser optimista y ser imbécil son palabras sinónimas. Nuestro problema colectivo no es solo la aceptación de los malos tiempos que corren, sino la escasa velocidad que traen en su carrera.

Su Majestad el Rey, especialista en batacazos, se reponía antes con bastante celeridad y en muy pocos días estaba dispuesto para caerse otra vez. Ahora parece haber abandonado esa admirable costumbre y estará dos meses o más de baja tras la operación de hernia discal.

El afamado neurocirujano Manuel de la Torre cuenta con un equipo tecnológico de última generación para garantizar que esta operación no será la última. Se trata de un neuronavegador llamado O-Arm, que cuesta, a precio de mercado, un millón de euros.

No sabemos cuánto tiempo va a durar nuestra convalecencia de la crisis, pero eso le importa más a los que tienen mucha vida por delante que a los que tenemos un gran porvenir a nuestras espaldas. Uno de esos hipotéticos sabios que hacen pronósticos, el presidente del Instituto Económico alemán, también conocido por sus íntimos como el IFO, asegura que «España tendrá 10 años más de crisis y una devaluación interna del 30%». Aconseja a Rajoy volver a bajar los salarios y subir las clavijas. Habría que aconsejarle a él que hablara más bajo. No nos gusta oír lo que dice.

Cargando contenidos...