editorial
En Antibióticos ya no caben más dilaciones
El SOS lanzado ayer sobre Antibióticos no puede caer en saco roto. USO, sindicato mayoritario en esta histórica planta industrial de León, alerta de que se cerrará en un mes si no se produce una entrada de capital como la que se ha estado barajando. Pero su temor va más allá porque cuestiona que la actual propiedad italiana de la fábrica esté dispuesta a aceptar esas inversiónes que se han barajado.
Una situación muy grave que se encamina hacia el colapso de la factoría y que precisa una actuación urgente y decida de todas las administraciones públicas.
Antibióticos ha recibido unas ayudas millonarias muy importantes tanto de la Junta como del Gobierno central que ahora no pueden evaporarse en forma de cierre de la empresa. La exigencia de que ese dinero de todos haya servido para algo tiene que estar muy presente en la intervención urgente de las autoridades autonómicas y nacionales, pero también de las locales, que no pueden permitir el cierre de una planta tan relevante para la ciudad en materia de empleo.
La situación límite en la que se ha sumido Antibióticos ya no tolera más dilaciones. Las actuaciones de las administraciones se han comprobado que son eficaces en otras industrias y por lo tanto, por la relevancia que tiene esta factoría para León, lo único que sin duda no perdonarán los ciudadanos es que no se hayan hecho todos los esfuerzos posibles para salvar Antibióticos de ese colapso hacia el que se dirige en estos momentos.