La opinión del lector
Hematología de León:
un orgullo de profesionales
El siguiente escrito fue realizado por Begoña Otaola Sadaba el 28 de enero del 2013, día de su cumpleaños. Desgraciadamente, como ella dice, «aun no existen los milagros» y después de poner todos los medios de que se disponen en la actualidad no ha podido ser y falleció el día 11. Como esposo envío esta carta que ella había preparado para su publicación. Sólo puedo ratificar sus argumentos y mostrar también mi sincero e inmenso agradecimiento a todos y cada uno de los profesionales de Hematoogía:
«Después de 16 años he tenido una recaída que me ha hecho recalar, de nuevo, en el servicio de hematología del Complejo Hospitalario de León. Es indudable que, en los años transcurridos, he encontrado una planta remodelada, mobiliario y equipamientos nuevos, ya en funcionamiento la unidad de transplantes antólogos —algo muy importante para León y que reclamé en un escrito como éste, hace 16 años—.
Me he encontrado también aparte de los/as profesionales que llevan este servicio y con gente nueva que, por ley de vida, va sustituyendo a los que había anteriormente. Sólo quiero expresar lo más alto y más claro que pueda que el servicio de hematología de León es un lujo. Es un lujo porque ¡todos! sus profesionales son, están y muestran una cercanía personal y humana que te ayuda de manera increíble a sobrellevar mejor la enfermedad, son totalmente receptivos y están pendientes de cualquier detalle por pequeño que parezca: de tu estado anímico, cuestión ésta que aunque parezca menor, en nuestros procesos es fundamental para sobrellevar con fuerza el proceso de la enfermedad; te sientes acogida como si de tu familia se tratara.
Es de agradecer su sensibilidad extrema ante el trauma que para nosotros supone tener que afrontar momentos tan duros. Son capaces de hacer que nos aflore la fuerza que llevamos dentro para enfrentarnos con ánimo a la lucha que supone la enfermedad. Este ramillete de profesionales hacen que te acerques con absoluta seguridad, con confianza. Te sientes en una planta muy bien organizada tanto a nivel logístico como de personal: se revisan y controlan todos los detalles de la misma para que todo esté a punto. No importa qué profesional te visite, conocen hasta el mínimo detalle de nuestro proceso, es un seguimiento exhaustivo y humanizado.
Estamos en una época en la soplan vientos de recortes y, desde aquí, quiero hacer un llamamiento a las autoridades sanitarias para que no quebranten esta realidad, que todos estos logros no pueden quedar mermados con tijeras micro económicas de medios materiales o humanos. Si se quitan profesionales la carga de trabajo va repercutir en la prestación del servicio. Conozco más servicios de hematología y sólo puedo decir que me siento orgullosa del servicio de León en todo lo que ello supone: en investigación, en dedicación, en prestación de servicio..., Gracias de nuevo hematólogos/as, enfermeras, auxiliares, sois únicos e inigualables y es un orgullo el haberos conocido».