Fructuoso fernández
Treinta y siete años le contemplan a este hostelero que llegó al Húmedo cuando sólo era eso, un barrio, y que ahora lo deja en plenitud. Todo un ejemplo para los emprendedores.
Treinta y siete años le contemplan a este hostelero que llegó al Húmedo cuando sólo era eso, un barrio, y que ahora lo deja en plenitud. Todo un ejemplo para los emprendedores.