FRONTERIZOS
Camino dibujado a escuadra
El camino no puede ser más recto. Trazado con escuadra y cartabón, atraviesa desde hace más de dos siglos el Bierzo, entre el Manzanal y Villafranca. Bajo el Pantano de Bárcena reposa el puente que salvaba el Sil saliendo de Congosto. Es el Camino Real de Carlos III: un perfecto trazo de tiralíneas entre Cubillos y Cacabelos que traspasa el mejor suelo de la comarca.
Por allí ibas, dándole vueltas a tus cosas, disfrutando del último sol del verano. Ibas pensando que al cierre definitivo de la minería berciana le pasa lo que a algunas sinfonías de Wagner, que se van liando tanto en el crescendo instrumental que no acabas de saber cuando se acaban.
Y mientras se alarga la agonía del carbón, a derecha e izquierda ibas dejando fincas en las que parece no haber pisado nadie desde que Carlos Lemaur pasó por aquí haciendo mediciones para el marqués de Esquilache. Sin embargo, al borde del camino vas encontrando huellas de la acción humana en forma de montañas de basura trabajosamente desperdigadas y apiladas.
Abundan los restos de televisores y como tienes el día optimista miras el lado bueno del asunto: cuantas menos pantallas queden en las viviendas menos embrutecido andará el personal. Pero rápidamente te das cuenta de tu propia ingenuidad: en la basura han acabado las teles de tubo para hacer sitio al plasma o al led, con el que los pelos de las piernas de Ronaldo aparecen con mayor nitidez.
Hace su recorrido por las cercanías del camino el Canal Alto del Bierzo. Con el agua que pierde su estructura los israelitas convertirían el Sinaí en un campo del golf. Y viendo la cantidad de superficie agrícola «a poulo» que vas dejando a tu paso empiezas a sentir curiosidad sobre la utilidad de esta infraestructura.
Entre los dos Magaces apareció la pastora de Columbrianos con tantas ovejas a su cargo como ganas de palique. En la cháchara te dejó un puñado de preguntas con las que cargaste el resto de la caminata. ¿Cómo es posible que sea más barato un cordero importado de Chile que uno que ha pastado a un par de kilómetros de Ponferrada? Con la necesidad que hay en este país, donde hay ya mucha gente pasando hambre, ¿me puede explicar usted por qué están abandonadas estas tierras fértiles y productivas? Seguramente la pastora de Columbrianos no lee los periódicos y no sabe que circula por ahí un informe de Intermon que augura que España aportará uno de cada tres nuevos pobres de la UE en los próximos años y calcula que veinte millones de españoles serán pronto pobres si sigue la austeridad. Pero tampoco hace falta leer el periódico para apreciar lo evidente. Basta con despejarte un día andando por un camino dibujado a escuadra y cartabón.