Diario de León
Publicado por
calleja
León

Creado:

Actualizado:

Rodrigo Rato está imputado por la Justicia como presunto autor de los delitos de estafa, apropiación indebida, falsedad contable, delito societario y administración desleal Rato contribuyó a dejar a Bankia como el crucero ‘Costa Concordia’, antes del rescate. Aún no ha explicado a los españoles por qué abandonó el Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de acabar su mandato y sin haber olido la crisis económica en la que vivimos desde hace dos trienios.

Bankia ha recibido la escalofriante cantidad de 22.424 millones de euros de dinero público para evitar la quiebra de esta entidad. La crisis de Bankia fue elemento decisivo para propiciar el rescate bancario y estuvo a punto de provocar el rescate total de España. Hablamos de una entidad mal fusionada, peor gestionada -hasta la llegada de Goirigolzarri- y cuyos accionistas han perdido el 75% del valor de sus acciones. Una entidad con decenas de pensionistas, de jubilados defraudados con las preferentes, también con desahuciados, con ejecutivos que han cobrado remuneraciones e indemnizaciones insultantes, puestos muchas veces por simpatías políticas y no por su competencia profesional

Con todos estos antecedentes resumidos, no se entiende que Rodrigo Rato haya sido contratado por un banco, con un salario cercano a los 200.000 euros anuales que se suman al salario cobrado de otra empresa y a una pensión vitalicia del FMI. Tres sueldos para un imputado. Rato es una persona acusada por delitos graves, que ha gestionado mal una entidad de ahorro y que después de haber cobrado más de dos millones de euros al año en Bankia, ahora será premiado con un sueldo, también millonario. No parece un buen ejemplo. No parece propio en ningún caso, y menos aún en una situación de crisis económica, con seis millones de parados, con casi 600.000 familias que se han quedado sin dinero para comprar los libros de los escolares, con 20.000 jóvenes que se han quedado sin becas. Con la décima parte del dinero público inyectado en Bankia tendríamos becas, libros y estudios garantizados para esos 30.000 universitarios en severos problemas para pagar las tasas

Todo esto ocurre en un país en pie de indignación, con jubilados defraudados por las preferentes que arremeten contra un directivo de Bankia cuando acude a declarar ante el juez

La lenta justicia española deberá dilucidar las responsabilidades penales de la legión de imputados que en diversas causas existen ahora en España. Mientras llega el posible juicio de Bankia y la eventual sentencia, no parece edificante premiar a una persona que no se caracteriza con una gestión eficaz y que esta imputada por delitos de estafa, apropiación indebida, falsedad contable, delito societario y administración desleal

tracking