FUERA DE JUEGO
Mejor, fijo
Agoniza este 13 que se va para no volver nunca y quizás sea lo mejor porque difícilmente encuentra uno razones para añorarlo. Cuando allá en 2008 quedó claro que lo de la crisis no era cuestión de patriotismo o de enfoques algunos nos dijeron que lo peor llegaría en 2012. Parecía increíble e incluso cuando un año después nos quisieron hacer ver lo de los brotes verdes daba la sensación de que nunca llegarían tan lejos los efectos de este devastador tsunami. Y resulta que hasta el 13 hemos llegado y tampoco se divisa una costa a la que enfilar proa entre tantas marejadas. Por eso sólo cabe el optimismo. El 14 tiene que salirnos mejor por poco que cambien las cosas.
De momento hay quienes se empeñan en ver la luz al final del túnel pero lo único cierto es que al menos ya estamos todos de acuerdo en que nos encontramos dentro de este inmenso agujero y en que sólo avanzando podremos salir de él. Sobran los juegos de palabras sobre si viene un tren de frente o si esa es la última luz que se ve en el viaje definitivo porque hace tiempo que se hizo evidente que esto no está para bromas salvo entre quienes ven que su vida no cambia entre tanta desgracia y siguen mostrándose satisfechos de haberse conocido.
Aquí, en León, este 14 que arranca mañana sin falta sí invita a un cierto optimismo, porque habrá recuperación de actividad en la minería y volverán a verse las obras sobre las vías del AVE. No es mucho pero al menos alguna migaja en forma de puesto de trabajo se podrá percibir en un año que sí promete la vuelta a la rutina en el plano político como lo del «y tú más» y el «no somos como ellos» porque con las europeas se reinicia el ciclo de elecciones que nos tendrá durante un año y medio enredados en eso que es precisamente lo que más interesa e importa a los ciudadanos en estos momentos.
La rutina del pesimismo se está haciendo demasiado dura y cada vez son más las voces que confían en que algo tiene que empezar a moverse. Hace tiempo hubo una campaña publicitaria de las cámaras de comercio que aseguraba que esto sólo lo podríamos arreglar entre todos y que era necesario el optimismo. Personalmente quiero pensar así porque el 14 será mejor, fijo.
Al menos cada día se hace más imprescindible porque en este 13 que hoy se acaba a uno se le quitaron hasta las ganas de fumar.