HOJAS DE CHOPO
Biblioteca Breve
Los premios han de tener vocación concreta si desean perdurar en el tiempo y desempeñar un papel específico en el contexto en que se convocan. Cuando el 14 de junio de 1958 se fallaba en Sitges el primer Premio Biblioteca Breve, promovido por Seix-Barral, quedaban claros los rasgos distintivos en que se sustentaba. Así lo expresaba Víctor Seix: «La principal misión del Premio es estimular a los escritores jóvenes para que se incorporen al movimiento de renovación de la literatura europea actual». Carlos Barral abunda en la misma idea: «La obra premiada deberá contarse entre las que delatan una auténtica vocación renovadora o entre las que se presumen adscritas a la problemática literaria o humana estrictamente de nuestro tiempo».
Si se analiza la peripecia, la trayectoria del Premio desde su nacimiento hasta 1972, en que dejó de convocarse, podemos afirmar que, en general, el propósito se cumplió con creces. Con el buen recuerdo de aquel prestigio adquirido, se retoma la convocatoria en 1999, iniciando la que podríamos llamar segunda etapa. Sin la dimensión tan mediática de otras citas literarias, aunque no le faltan, como parece lógico en estos tiempos, la reflexión cronológica impuesta entre ambas etapas permite entender la solidez en que se asienta actualmente. Sigue con la voluntad decidida de encontrar novelas que encarnen bien el espíritu de nuestro tiempo y prolonguen así la historia viva de la literatura española e hispanoamericana. Los títulos premiados pueden acreditar perfectamente la línea establecida.
El pasado lunes día 10 se falló en Barcelona la edición de 2014. El Jurado, compuesto por José Manuel Caballero Bonald, Pere Gimferrer, Eduardo Mendoza, Elena Ramírez y Carme Riera, otorgó el premio a la novela Ávidas pretensiones , del donostiarra Fernando Aramburu, uno de nuestros más sólidos novelistas de talento. En la línea de la tradición literaria española, el humor se convierte en eje central de la narración. «Para mí —afirma el escritor— el humor es una necesidad vital». Y a fe que nos vendrá a todos muy bien en estos tiempos que corren.
Encuentro de unas jornadas poéticas en un convento durante tres días. L a poetada (poetambre cervantina, golfemia valleinclanesca o bohemia y pobretería de Octavio Paz) se convierte en un delirio y desvarío en que priman el alcohol, el sexo, la diversión y la gloria literaria. La novela, divertida y de temática refrescante, es una novela paródica, casi insólita, crítica, entre el esperpento y la sátira negra. Curiosamente se habla no de poesía ni de literatura, sino de la vanidad humana. Los protagonistas, con un profundo afán de notoriedad, confunden la sociedad literaria con la literatura misma.
El Premio Biblioteca Breve sigue su proyecto con firmeza. El lector podrá comprobarlo en esta ocasión a partir del próximo 4 de marzo. Él tiene la palabra. Claro.