Acuerdo justo y necesario pero todavía insuficiente
La Consejería de Economía y Empleo y la Secretaría de Empleo y Seguridad Social firmaron un convenio de colaboración para ampliar la colaboración entre la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y la Junta para frenar la competencia desleal, la desprotección social de trabajadores y las fugas de las cotizaciones sociales combatiendo los supuestos de aplicación y obtención indebida de bonificaciones o reducciones empresariales. De la importancia del acuerdo es especialmente revelador el hecho de que la colaboración entre ambas administraciones hizo aflorar casi diez mil empleos sumergidos en los dos últimos años en Castilla y León.
Es una parte del problema y está bien que se intente una solución, pero hay otra de mayor gravedad. El ingente fraude fiscal y los trucos de la ingeniería contable burlan cada vez en mayor medida las obligaciones con el fisco. El 20% de los contribuyentes más ricos aporta un 44% de los ingresos declarados anualmente, mientras que el 80% ciento corre a cargo del 56% restante. Las grandes empresas concentran el 71% del fraude, lo que supone una pérdida recaudatoria de 42.000 millones. Sin duda es mucho más fácil perseguir de forma directa o indirecta al contribuyente que a las grandes fortunas, a los partidos o a los sindicatos. Los pobres no defraudan porque no tienen y los profesionales y los asalariados porque no pueden, pero a quien se vigila con mayor atención es a los indefensos. No es de extrañar que crezca la desigualdad cuando lo justo sería lo contrario.