La opinión del lector
Zapatero en
la sombra
El cuarto poder simula acariciar ahora al ex presidente del Gobierno en la sombra. Algunos parecen embebidos en sacar del olvido a su mentor en un escenario movilizado y lleno de luz por medio de la prensa progre objetiva, y «abierta» a todas las mentalidades e ideologías.
El señor Zapatero, como buen artesano de la política acorde con la prensa que le acoge, y ocioso tal vez en las tareas del Consejo de Estado, acoge de inmediato la invitación al folletón monotemático o a la crónica de eventos importantes para dar luz a cuanto quedó obnubilado y escondido durante las tareas de Gobierno. Y de esta manera exponer a autor y el bien que no logró, en casi dos legislaturas de gestos precipitados no eficaces con legislación incluida. La herencia desastrosa sigue.
Si alguien inteligente espetó hace tiempo que el presidente Zapatero cuando mejor está es cuando está callado, las repetidas salidas activas y pasivas en algunos medios, no hacen sino darle la razón al egregio periodista.
Se cuenta también, dudo de si por halago blindado o porque es real, que en el Consejo de Estado aparece como uno de los contribuyentes más efectivos a la hora de evaluar trabajos en un ente tan bien cotizado.
Sendas señales acaben de una vez por todas de acallar a los dudosos irredentos, provocadores con sus dichos de conspiraciones pasadas y huellas lamentables repetidas de sus años de Gobierno. Las últimas, el apoyo a ciertos cargos de elevado rango e increíble sueldo de sus afines.
Pero se añaden otras huellas que ondean flotantes estos días, en el entorno leonés afecto a Zapatero, algo enervantes, sin embargo, para la oposición socialista de León y San Andrés, son las inversiones tiradas en la inusitada estación provisional o célebre «saco» y el consiguiente soterramiento, aún sin iniciar, a la espera tolerante de que las nuevas autoridades contrarias, aboguen definitiva y democráticamente por dar claridad al claroscuro e incompetencia heredados, como les ha tocado sospesar y dilucidar, acusado también por los afines amigos y vecinos asturianos.
No parece correcto, señor Díez, y señora Eugenia desacreditar más sus emolumentos en algún caso dobles, en una oposición tan vana. Con un mínimo de reconocimiento de sus funciones inservibles del pasado y un poco de humildad, esa parte de ciudad podía tener otro aspecto a estas alturas de la legislatura. Ni estuvieron alerta de los avisos de la oposición anterior, ni la están teniendo en la actualidad fuera del poder. No les va ni lo uno ni lo otro.
Queda claro que se hace uno acreedor al cargo cuando desde la oposición socialista provincial y local previa se sella una evaluación coherente y positiva. Buen aviso para mentor y acompañantes, bien blindados y alguno en trance de imputación. El votante necesita gestos que desdigan una herencia malversadora de erario público