CORNADA DE LOBO
Somos el copón
Truenan con albricias los timbales celestiales anunciando que se ha encontrado al fin la pieza capital de la vajilla de la última cena de Jesús, la copa, el cáliz, el Santo Grial .
Llevaban siglos preguntándose ¿dónde estará mi cáliz? como Escobares angustiados y resulta que estaba aquí, ante nuestras narices, no lo veíamos... aquí, en San Isidoro... se trata de esa copa de ágatas tuneadas con oro y pedrería conocida como cáliz de doña Urraca .
¡Guaca!...
Lo cuentan en un libro que saldrá en abril Margarita Torres y Jose Miguel Ortega tras descubrir en Egipto, al parecer, unos papiros que lo demuestran (fue un regalo de un gerifalte moro a otro jefe moro, éste se lo dio a Fernando I y finalmente doña Urraca lo montó con orfebrería exagerada donándolo a San Isidoro... ¡et voilá!, velahí).
Lo cierto es que hay muchos griales por el mundo alante que sostienen con no menos argumentario (incluso con milagros) ser el cáliz de esa última cena (otro cerquita, en Cebreiro). Quiere decirse que no habrá mucha disposición por ahí a creerse que el Grial bueno es este, el auténtico, el único.
Y si se demostrara, ¿vendrían problemas?, ¿sería objeto de codicias esotéricas?, ¿habría que asegurarlo o encriptarlo para que las leyendas templarias no monten aquí un pifostio?...
Lo positivo de todo esto es que, a lo bobo, León ya va sumando un capital fósil para sacar pecho de lata... jo, tío, tenemos el esqueleto del europeo más antiguo y se parece a Sandokán... tenemos una leña chamuscada de la zarza que ardió cuando Abraham iba a sacrificar a Isaac... tenemos serias probabilidades averiguadas por Santiago Trancón de creer que Cervantes podría ser leonés (ayer se presentó su ameno, estudioso y sorprendente libro Huellas judías y leonesas en El Quijote )... tenemos la cuna que meció al parlamentarismo del mundo mundial... y ahora tenemos la copa de la Última Cena.
No hay duda, somos el copón.
Y como esto del copón le sonó resultón al concejalín tolón, ya se ha encargado de proponer para señalizaciones y campañas un nuevo eslogan oficial: Rincón por rincón, somos el copón ... y debajo, claro, ¡alza el rabo, León!