Diario de León

TRIBUNA

Sin miedo contra ETA y frente a la cobardía política

Publicado por
M. Jesús González Fueyo.
León

Creado:

Actualizado:

Esa no es manera de avanzar. Y menos, manera honrada. La «teoría del mal menor», está de moda. También la podemos denominar de otras formas, como «elegir el camino más fácil», «más vale pájaro en mano»…El caso es quedar bien. Pero en mi opinión, lo más significativo, es su identificación con el término «cobardía».

Cada día, podemos observar en todos los ámbitos de la actualidad e incluso sufrirlo en nuestras propias carnes, la puesta en marcha de la teoría del mal menor. En nuestros trabajos, relaciones sociales, conversaciones, etc. Examinemos nuestras acciones y nuestras actitudes para con cada obstáculo que se nos presenta. No decimos lo que pensamos, por las consecuencias que puedan acarrearnos y nos cuidamos de guardarnos muy bien nuestra opinión. Además, así, otorgando siempre la razón al de arriba, quizás obtengamos alguna prebenda moral o incluso material. Cobardía.

Pues yo no quiero, lo siento mucho, un amigo, un vecino, un compañero de faenas y menos aún, a quien me representa en el poder político así. Ni el ensañamiento, ni la cobardía. Nada tan sencillo como pedir un poquito de justicia y si se puede de equidad. Y menos en temas de Estado; en temas de todos.

Y viene a cuento esta teoría, al leer el libro que muy oportunamente, está de moda. «No me rindo». Este título bien podría asemejarse a «no a las medias tintas porque no quiero ser un cobarde más». Los hechos que en él se cuentan no tienen desperdicio y lo más importante, son irrebatibles. Vividos y contados en primera persona no ofrecen lugar a la mínima duda.

A ninguno de nosotros tiene nadie que explicarnos lo que las siglas ETA significan o traducen para España. Pero puede ocurrir y me temo que así es que unas verdades a medias repetidas una y otra vez, se conviertan en mentiras, que por ósmosis, terminemos no sólo creyendo, si no, apostillando su legitimidad porque emanan de una fuente supuestamente habilitada para ello. Esa fuente es nuestro poder ejecutivo. Pues no te creo, gobierno de España. Hace tiempo que dejé de hacerlo. Y ahora tengo constancia escrita de muchos testimonios que antes desconocía. Testimonios que me han hecho si no llorar, si estremecerme, porque no son una novela negra; ojalá lo fueran. Son una realidad. Por culpa de este Ejecutivo Henri Parot no sólo será un icono para los etarras, si no que a poco que nos descuidemos, terminará en los altares, Dios no lo quiera, porque parece que alguna vez la doctrina que lleva su nombre fue injustamente decretada. Eso es lo que nos venden o si no es eso, no importa. EL ciudadano llano, lo que traduce después del tiempo es una bondad o la inocencia de un gobierno que no tuvo otra opción. Por eso, se llegó a decir que «la Justicia no debía ser obstáculo en los procesos políticos». Lo que hemos tragado los españoles. ¡Qué vergüenza!

Desde luego, que no le faltaba razón en esta frase al Fiscal General del Estado, porque si la Justicia fuera realmente independiente, la doctrina Parot no hubiera sido desmontada tan alegremente.

Y otra vez la teoría del mal menor. Liberar etarras y asesinos no está nada bien, pero mejor eso, que perder hegemonía, perder mayorías, perder apoyos y en definitiva, perder el poder. Pero no se daba cuenta el Gobierno que lo que perdía con sus traicioneras acciones fue la confianza de muchos españoles de bien, anónimos y no tan anónimos, pero nobles y valientes como pocos, que abandonaron el barco que se escoraba por la fuerza de semejante infidelidad, que atentaba contra la seguridad de España.

Entre estos españoles, se encuentra el autor de «No me rindo». Un caballero hidalgo. Un español sin complejos y un vasco modélico. Un referente político sin desperdicio, que llegará lejos porque impele pasión y ganas de trabajar por España.

El actual secretario general de Vox, Santiago Abascal Conde, aporta en las distancias cortas, lo que muchos de nosotros, estábamos esperando, algo tan sencillo como la fe en el esperado y necesario cambio político. Saber que se puede. Por eso muchísimos nos hemos subido al carro de los valientes, ante la admiración de muchos y la repulsa de otros, algunos allegados que desesperanzados con la situación, te preguntan si realmente creemos que vamos a cambiar algo. Sí, sí y sí. Con estos políticos, efectivamente no. No con los de siempre. Pero la oleada de afiliados a Vox será la llave del cambio.¿ Qué desea usted, conductas irreprochables de los gobernantes? Porque supongo que como ciudadano español con dos dedos de frente, echará de menos aparte de que mejore la economía y que su bolsillo se engorde, también querrá debate, ideas, el prestigio que España se merece, la honradez, la excelencia y en definitiva, la paz. Paz en el alma necesitamos. Y una vez así, lo conseguiremos todo.

Hay apuntes inolvidables en «No me rindo» que duelen hasta ahí. Duelen hasta el alma: «Hay lugares donde el patriotismo es una provocación». «En el País Vasco, hay miedo hasta para decir que se tiene miedo». Saber que el objetivo de ETA eran todos los españoles y su libertad. Que en el País Vasco los criminales sean héroes y los agentes de la ley tengan que vivir en la clandestinidad.

Y podría seguir hasta un punto impreciso sin tocar fin. A todos nos llega una edad en la que nos planteamos mucho la importancia de nuestro futuro y del futuro de nuestros descendientes. No pienso permitir esta situación cuando se me abren opciones reales de cambio. No pienso permitir que a mi hija, no permitamos que a nuestros hijos, les coman la merienda, robándoles la conciencia que tienen de ser ellos mismos y distintos de los demás. Robándoles la identidad de españoles y despreciando su patriotismo.

Ahora estoy donde quiero estar. Y llegado a este punto, cuando esto explote, correré la misma suerte que mis adversarios ideológicos pero habrá paz en mi alma y tranquilidad en mi conciencia.

tracking